La magia no comienza necesariamente entre grimorios y ceremonias complejas; en muchas familias nace entre supersticiones, remedios, altares y conocimientos transmitidos de generación en generación. Así comenzó el camino de Aramis, fundador de Via Stellare, invitado de Armando Bonilla y Driel Molmont en Invitado a lo Desconocido. Originario de Buenos Aires y criado en un entorno donde convivían diferentes tradiciones espirituales, desde niño estuvo expuesto al Batuque, la Umbanda y prácticas folclóricas familiares. A los 12 años ya experimentaba con mediumnidad y rituales ceremoniales, mientras que posteriormente su formación como licenciado en Letras lo llevó a estudiar el ocultismo desde una perspectiva más rigurosa. Ese recorrido terminaría dando origen a Via Stellare, un proyecto que pasó de enseñar magia folk a convertirse en una escuela dedicada a diferentes sistemas de magia occidental.
Uno de los ejes de la conversación es precisamente distinguir conceptos que las redes sociales suelen mezclar. Aramis define el folk como la magia, supersticiones y ceremonias desarrolladas por el pueblo fuera de los círculos de poder, mientras que explica el Hoodoo como una tradición mágica popular afroestadounidense formada históricamente a partir de influencias africanas y otros elementos culturales presentes en Estados Unidos. Su búsqueda también lo condujo al espiritismo cruzado de tradición cubana, donde actualmente dirige una casa integrada por alrededor de 30 médiums. Dentro de su propia práctica habla de un “cuadro espiritual” compuesto por diferentes guías y sostiene una idea particular: incluso los espíritus considerados sufrientes o negativos deberían recibir asistencia en lugar de ser simplemente rechazados.
Pero su trayectoria también atravesó territorios mucho más polémicos. Durante su juventud, Aramis asegura haber practicado magia de “mano izquierda” y trabajado con entidades vinculadas a la Goetia y grimorios como el Grimorium Verum. Relata haber establecido pactos con entidades a las que atribuía objetivos relacionados con dinero, reconocimiento y crecimiento de sus proyectos, llegando a dedicar varias horas diarias a determinados rituales. Con el tiempo, sin embargo, decidió abandonar esa etapa buscando mayor estabilidad personal y mental, cerrando simbólicamente aquellos vínculos mediante una gran ofrenda de cristales y cuarzos. Estos relatos corresponden a la experiencia e interpretación espiritual del invitado y no constituyen evidencia verificable sobre la existencia o intervención objetiva de dichas entidades.
Ese cambio condujo a Aramis hacia sistemas como la Cábala, la geomancia y la alta magia ceremonial. Su acercamiento a la Cábala se centra especialmente en la corriente profética asociada con Abraham Abulafia y en el trabajo meditativo con letras y estructuras simbólicas, mientras que la geomancia aparece como un sistema adivinatorio de raíces históricas que estudió incluso a través de manuscritos antiguos. Para Aramis, la diferencia entre estudiar ocultismo y limitarse a reproducir contenido es fundamental: insiste en la preparación teórica, la disciplina y la ética antes de realizar cualquier práctica. Esa filosofía también determina los límites de su trabajo actual: rechaza los llamados amarres amorosos porque considera que buscan generar obsesión y control, y prefiere concentrarse en prácticas relacionadas con limpiezas, salud, prosperidad y apertura de caminos.
Actualmente, Via Stellare funciona como el punto de encuentro de todas esas etapas. Aramis imparte formación en magia occidental y Hoodoo a estudiantes de distintos países, produce el podcast Siete Luminarias y es autor de Prácticas y fundamentos de la magia, además de continuar desarrollando material sobre alta magia y tradiciones populares. En su conversación con Armando Bonilla y Driel Molmont también plantea que la espiritualidad puede convertirse en una forma de resistencia frente a contextos sociales y económicos difíciles, siempre que abandone la superficialidad y recupere el estudio, la comunidad y la responsabilidad. Después de haber transitado por prácticas folclóricas, espiritismo, pactos y magia ceremonial, su historia deja una pregunta central para cualquiera que pretenda entrar en el ocultismo: ¿hasta dónde estamos dispuestos a llegar por aquello que deseamos y qué consecuencias estamos preparados para asumir?


