Tras las huellas de los duendes en México.

Los seres mágicos existen en todo el mundo, son referidos como entidades que si se les pide pueden colaborar en tareas de vigilancia de la siembra, el cuidado de los animales de corral, así como proteger a los integrantes de una familia, es decir, realmente son seres buenos y bondadosos que lo único que desean es ayudar y convivir en armonía con los humanos, según dejaron asentadas las antiguas culturas.

 

Entre las edificaciones y esculturas que conforman el complejo de Yaxchilán, ubicado a orillas del río Usumacinta en el municipio de Ocosingo, Chiapas al sur de la República Mexicana, se caracterizan por tener una gran calidad artística, se encuentra La Casa de los Aluxes donde se pueden apreciar dos figuras labradas en piedra, cuyos relieves denotan la presencia de seres conocidos como “trolls” que tenemos de referencia en Europa, es decir, “tienen orejas grandes, nariz prominente y puntiaguda, son regordetes y también un rabo, los mayas testificaron su presencia”, aseguró el autor del libro: Tras las huellas de los duendes de México, Carlos Guzmán Rojas, quien lo escribió con la periodista Adriana Calzada. Nuestro entrevistado nos afirmó que para la investigación y redacción del libro “utilizamos fuentes de antropólogos que han escrito investigaciones para el Instituto Nacional de Antropología e Historia, INAH. Aunque en ocasiones no los aceptan públicamente, saben de su existencia ya que cuando están en excavaciones sufren las jugarretas de estos seres escondiéndoles sus cosas”.

México es un país rico en historias y leyendas de duendes que dependiendo la localidad tendrán un nombre propio como los mágicos seres del mayáb; los Aluxes, entidades consideradas como deidades menores de la naturaleza, quienes junto a los Chaneques han cohabitado con el hombre y dejado su huella en el colectivo popular a través de los relatos transmitidos por la tradición oral y que con esta publicación se responden las interrogantes que siempre nos han inquietado sobre su existencia, además, nos presentan su modo de actuar e interactuar con los humanos.

Quizá usted se cuestioné ¿dónde viven estos seres? Carlos nos dijo que en los “lugares encantados” que son conocidos por narraciones que la vox populi ha convertido en leyendas, poniendo en evidencia el poder que ejercen los elementales en los viajeros que atraviesan sus territorios que pueden ser cuevas, parajes solitarios y que cuando los informadores se topan con estos lugares y entran en contacto con esa otra realidad, los describen como sitios muy bellos poseedores de grandes tesoros y que “ellos” solo son sus custodios. Pero aquí hay algo más interesante y que a la fecha no se le ha dado una explicación “hay el testimonio de personas que entraron a esos sitios y para ellos transcurrieron unas horas, pero al regresar a su casa ya había pasado un año”, nos confirmó el escritor.

Hechos enigmáticos que están en la memoria histórica de nuestros pueblos originarios y que según la tradición estos seres pueden provocar en las personas con las que se topan: fiebres, vómitos, leucemia e incluso la pérdida de la conciencia, que se llega a traducir como “el extravío del alma”. Carlos Guzmán nos afirmó que “a los Chaneques los describen como unos viejitos, chaparritos no más de 60 centímetros; a los Aluxes como niños de unos 4 o 5 años desnudos nos argumentó el también investigador de la realidad Ovni.

 

Así también tenemos un hecho muy importante que a la fecha se sigue presentando al sur de México dentro del territorio donde estuvo asentada la cultura Maya, ya que aquí a los Duendes de Chiapas que se ven entre la selva los refieren con mucho bello y siempre corriendo, nos aseguró el investigador, Carlos Briones, quien hace unos días nos acompaño en el programa #EnVivo de la #InsólitaExperiencia, donde nos habló de los casos más representativos de este estado de la República Mexicana.

Yohanan Díaz Vargas, @yohanandiaz

 

4 Comentarios
  • Alvaro VJ
    Publicado a las 21:39h, 14 noviembre Responder

    Gracias Yohanan, me parece muy interesante y si creo en la existencia de esos duendes, nunca he tenido esa insólita experiencia pero de tanta leyenda, estoy seguro que fue y siguen existiendo.

    • Insólita Experiencia
      Publicado a las 05:35h, 15 noviembre Responder

      Muchas gracias por tus apreciaciones Álvaro. Un saludo.

  • Roger
    Publicado a las 15:29h, 15 noviembre Responder

    La referencia del tiempo perdido va relacionado con la velocidad de la luz y la teoria de la relatividad, esto es, la deformacion del espacio- tiempo como consecuencia de que los objetos que viajan a la velocidad de la Luz discurren intemporalmente en el espacio mientras que los que no lo hacen transcurren “normalmente”, concluyendo entonces que para que haya diferencia de tiempo perdido debe intuirse que se realizó un viaje en terminos de la velocidad de la luz con el “duende” ida y regreso a un sitio distinto del que se tuvo el encuentro. Solo asi puede entenderse la “diferencia” de horas o días transcurridos.

    • Insólita Experiencia
      Publicado a las 07:31h, 17 noviembre Responder

      Gracias por tu aportación Roger. Un saludo

Publicar un comentario
Este formulario recopila tu nombre, correo electrónico y el contenido para que podamos realizar un seguimiento de los comentarios dejados en la web. Para más información revisa nuestra Política de Privacidad, donde encontrarás más información sobre dónde, cómo y por qué almacenamos tus datos.

Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar la experiencia de navegación, y ofrecer contenidos y publicidad de interés. Al continuar con la navegación entendemos que se acepta nuestra política de cookies. Más información

Los ajustes de cookies de esta web están configurados para "permitir cookies" y así ofrecerte la mejor experiencia de navegación posible. Si sigues utilizando esta web sin cambiar tus ajustes de cookies o haces clic en "Aceptar" estarás dando tu consentimiento a esto.

Cerrar