El tarot suele asociarse con predicciones sobre el amor, el dinero o aquello que sucederá en el futuro, pero ¿puede utilizarse también como una herramienta de introspección? En un nuevo episodio de Historias y Fantasmas, Chuy Campos recibe a Abril Méndez, quien presenta una perspectiva centrada en el llamado tarot terapéutico. A diferencia de una lectura exclusivamente adivinatoria, Abril explica que su práctica busca identificar conflictos, creencias y bloqueos emocionales para que el consultante pueda comprenderlos y tomar decisiones de manera consciente. Durante la conversación también aborda los antecedentes históricos de las cartas, la preparación ritual del mazo y la importancia que atribuye a crear un espacio donde la persona pueda explorar aquello que normalmente permanece oculto.
Uno de los conceptos centrales del episodio son los llamados “sensores”, término que Abril relaciona con la obra de Julia Cameron y utiliza para referirse a personas, experiencias o creencias que pueden frenar la creatividad, la intuición y el desarrollo personal. Muchos de estos obstáculos, explica, se originarían durante la infancia a partir de mensajes recibidos de padres y otras figuras importantes, incluso cuando nunca existió intención de provocar daño. Dentro de su interpretación energética, esas experiencias pueden convertirse en bloqueos que afectan la manera en que una persona enfrenta el miedo, el éxito, las relaciones o el merecimiento. Reconocer de dónde provienen sería, desde esta perspectiva, el primer paso para dejar de repetir patrones que condicionan las decisiones del presente.
La conversación profundiza todavía más al abordar la gestación y la historia familiar. Abril plantea que las emociones experimentadas por una madre durante el embarazo —como miedo, angustia o incertidumbre— pueden influir posteriormente en el hijo, y utiliza ejemplos de pérdidas familiares previas para explicar cómo ciertos temores podrían interpretarse como heredados. Aunque algunas de las explicaciones energéticas presentadas durante el programa pertenecen al ámbito espiritual y no deben confundirse con conclusiones clínicas demostradas, el episodio plantea una pregunta interesante sobre cuánto conocemos realmente de nuestra propia historia. Para Abril, reconstruir el contexto familiar y hablar con los padres puede ayudar a distinguir entre aquello que pertenece a nuestra experiencia actual y los patrones emocionales que hemos aprendido o asociado con nuestro pasado.
El encuentro también entra en uno de los terrenos más misteriosos del tarot: la supuesta conexión con personas fallecidas. Abril relata una experiencia en la que asegura haber realizado una lectura relacionada directamente con una persona trascendida y explica que, desde sus creencias, ciertas energías podrían manifestarse para transmitir consuelo o ayudar a cerrar asuntos emocionales pendientes. Durante la sesión realizada en el programa también se interpretó la presencia del padre fallecido de uno de los participantes, con mensajes relacionados con reconocimiento, seguridad y crecimiento profesional. Estas experiencias forman parte del testimonio y la interpretación espiritual de la invitada y no constituyen evidencia científica de comunicación con los fallecidos; sin embargo, dentro de su práctica, honrar a los ancestros y trabajar los duelos pendientes puede convertirse en una herramienta simbólica para cerrar ciclos.
Finalmente, Abril realizó una lectura general para la comunidad, en la que interpretó los próximos meses como un periodo de cambios, decisiones y posibles despedidas: desde relaciones y ambientes laborales que ya no funcionan hasta estados emocionales que necesitan atención. Su mensaje se concentró en dejar de postergar decisiones únicamente por miedo, fortalecer el merecimiento y construir redes de apoyo para enfrentar nuevas etapas. Además, anunció próximos cursos de Tarot Terapéutico, Protecciones Energéticas, Contacto con Ángeles y el diplomado Sana tu Alma, con actividades presenciales en Monterrey y opciones digitales a través de Luz de tu Luz. Más allá de creer o no en las cartas, la conversación deja una pregunta que trasciende al propio tarot: ¿cuántas decisiones de nuestra vida seguimos tomando desde miedos cuyo verdadero origen nunca nos hemos detenido a cuestionar?


